Avances en la investigación sobre STXBP1
Artículo original de la STXBP1 Foundation (EE. UU.)
Publicado el 22 de agosto de 2026 por Jared Barnum.
Traducción al castellano realizada por la Asociación Síndrome STXBP1 con fines informativos.
La autoría, el contenido original y sus conclusiones corresponden a la STXBP1 Foundation y a las investigaciones que cita.
Novedades de la investigación en julio de 2026
El sueño, una parte importante y a menudo infradiagnosticada
Investigadores de varias instituciones, entre ellas el Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP) y el Texas Children’s Hospital, analizaron los problemas de sueño en 252 personas con nueve epilepsias genéticas frecuentes.
Más de la mitad presentaba dificultades de sueño, pero solo una de cada cuatro tenía un diagnóstico formal relacionado con el sueño. Cada epilepsia genética mostró características diferentes. En el grupo con STXBP1, los problemas más habituales fueron síntomas de insomnio, somnolencia durante el día y, especialmente, crisis durante el sueño o en las transiciones entre sueño y vigilia; estas afectaban aproximadamente a un tercio de las personas estudiadas.
Los registros de EEG mostraron que la actividad epileptiforme durante el sueño es muy frecuente en STXBP1, siendo la segunda más alta de todos los genes analizados. Esto sugiere que la actividad cerebral anómala nocturna puede ser una parte relevante del trastorno.
En conjunto, el estudio señala que las dificultades de sueño son frecuentes, pueden pasar desapercibidas y están estrechamente relacionadas con el control de las crisis y con condiciones neuropsiquiátricas como el autismo o el TDAH. Por ello, el sueño puede ser un aspecto importante sobre el que actuar en la atención a las personas con epilepsias monogénicas.
Resultados sobre el fenilbutirato
Colaboradores de Weill Cornell, UC San Diego y el Instituto Karolinska publicaron sus resultados sobre el uso de fenilbutirato en 13 niños con STXBP1 y 5 con trastornos relacionados con SLC6A1.
Entre los niños con STXBP1 que previamente presentaban crisis frecuentes y difíciles de controlar, la mayoría mostró reducciones importantes de las crisis. Algunas personas llegaron a quedar libres de crisis o pudieron retirar otros fármacos antiepilépticos. Sin embargo, una persona con STXBP1 experimentó un aumento de las crisis.
Las familias también describieron avances en el desarrollo, como una mejor comunicación, mayor interacción social, más atención y nuevas habilidades motoras. No obstante, no se pudo determinar en qué medida estos progresos se debían al fenilbutirato o a la evolución natural del desarrollo.
Los efectos secundarios fueron, en general, leves y de corta duración, aunque un niño en edad preescolar necesitó hospitalización. En conjunto, los resultados sugieren que el fenilbutirato podría aportar beneficios en las crisis y, de forma más leve, en el desarrollo de algunas personas con STXBP1-RD. Se trata de resultados iniciales que deben interpretarse con cautela y siempre junto al equipo médico.
Revisión del estado actual y las terapias en desarrollo
Un médico de la Universidad de Arkansas publicó una revisión amplia sobre lo que científicos y profesionales sanitarios conocen actualmente sobre STXBP1-RD y sobre la evolución de las posibles terapias.
El artículo explica que los síntomas suelen comenzar en la infancia temprana, cómo puede verse afectado el desarrollo y por qué las crisis pueden seguir trayectorias diferentes a largo plazo: algunas personas mejoran, mientras que otras continúan teniendo epilepsia de difícil control.
También repasa los tratamientos disponibles, que actualmente se centran en controlar los síntomas, y destaca el crecimiento de terapias de precisión en investigación: reemplazo génico, oligonucleótidos antisentido, modificación genética y fármacos de molécula pequeña dirigidos.
La revisión presenta STXBP1 como un ejemplo importante de cómo la comprensión de un único gen puede impulsar tratamientos más específicos, orientados a mejorar tanto las crisis como el desarrollo.
Hallazgos de resonancia magnética cerebral
Investigadores españoles realizaron un estudio con mediciones tridimensionales detalladas por resonancia magnética para comparar estructuras cerebrales de niños con tres trastornos genéticos relacionados con la sinapsis: STXBP1, SYNGAP1 y GRIN.
Encontraron diferencias compartidas y también específicas de cada gen en comparación con niños de la misma edad sin estas condiciones. En los tres grupos, algunas regiones profundas del cerebro eran más grandes de lo esperado, mientras que áreas relacionadas con el movimiento, la coordinación y el procesamiento emocional —como el cerebelo, la sustancia blanca y las estructuras límbicas— eran más pequeñas.
En STXBP1 se observó la pérdida de volumen cerebeloso más marcada, junto con un menor grosor en partes del cuerpo calloso —la estructura que conecta los dos hemisferios cerebrales— y un aumento de la corteza motora suplementaria. Este patrón podría reflejar cómo STXBP1 altera la señalización presináptica y afecta especialmente a los circuitos inhibitorios basados en GABA.
Estas diferencias estructurales son coherentes con los retos motores, las dificultades importantes en el desarrollo y la epilepsia que pueden presentarse en STXBP1-RD. Los resultados sugieren que las variantes patogénicas en STXBP1 pueden producir una “firma” cerebral característica y que las técnicas avanzadas de resonancia magnética podrían ayudar a comprender mejor cómo este gen afecta al desarrollo y al funcionamiento del cerebro.
Esta publicación es una traducción informativa del artículo de la STXBP1 Foundation. No sustituye el consejo, diagnóstico ni seguimiento de profesionales sanitarios.
